Así nos despedimos, sin mirarnos a los ojos.
Él por rencor, yo por hastío.
Sé que no voy a verlo de nuevo.
Es un alivio, pero al mismo tiempo me preocupa su bienestar.
Todo se mantuvo gracias a la pena, lástima tal vez fue.
Sé que lo lastimé mucho, pero lo más sano fue no seguir.
Doloroso y determinante, despedirse fue lo menos peor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario