Su nombre es impronunciable, no debo decirlo
Su nombre no debe saberse, está prohibido
Juzgan los otros que no entienden de reincidencia, de volver siempre a lo mismo
Las historias se renuevan, los protagonistas también, sólo que el factor común es el patrón destructor de cada elección
Ya no hablo ni pronuncio
Sólo en mi conciencia se queda
El vestigio de otra vez encontrarme con el mismo camino
Andando sola, desecho tu nombre y me quedo sólo con el mío.